Las berenjenas tienen pocos carotenoides, como el betacaroteno, en comparación con otros cultivos como el tomate. Es por esta razón que los investigadores buscan formas de aumentar la cantidad de betacaroteno para hacerlas más nutritivas.

Investigadores de la Universidad de Ryukoku y la Universidad Metropolitana de Osaka en Japón han cultivado berenjenas modificadas genéticamente con alto contenido de betacaroteno insertando un gen PSY de la bacteria Erwinia uredovora en la berenjena para conferir la acumulación de betacaroteno.

Sus resultados mostraron que el contenido de betacaroteno de las berenjenas cultivadas bajo luz artificial era 5 veces mayor que el de las plantas cultivadas en invernadero. Sin embargo, eran de menor tamaño, lo que puede indicar que el desarrollo de los frutos fue inhibido por la acumulación de betacaroteno.

Los resultados proporcionan información valiosa para el desarrollo de variedades MG de berenjena ricas en betacaroteno que prosperan en condiciones de iluminación artificial.

Más información en J-Stage.

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