¿Qué se puede hacer para aumentar la aceptación de alimentos inocuos y nutritivos a medida que aumenta la población, se reduce la tierra para el cultivo y se disparan los costes de la energía?

El Dr. Richard Goodman, experto en alérgenos alimentarios y profesor emérito de la Universidad de Nebraska-Lincoln, plantea esta pregunta en su artículo de revisión publicado en GM Crops & Food. El artículo de revisión resume los impactos positivos de los cultivos MG desde su introducción en 1995.

Estos cultivos tienen un historial comprobado de seguridad tanto para los consumidores como para el medio ambiente. Además, ofrecen beneficios significativos, como una mayor eficiencia de los cultivos, una reducción de las pérdidas debidas a plagas y enfermedades, una mayor resistencia a la sequía y un mayor valor nutricional.

A pesar de estas ventajas, algunos países, particularmente en África, han adoptado medidas para restringir los cultivos MG debido a preocupaciones sobre la seguridad. Sin embargo, con la disminución de los suministros de alimentos, estas restricciones pueden resultar contraproducentes.

Los avances en biología molecular y genética ofrecen herramientas aún más prometedoras para la mejora de cultivos. El Dr. Goodman enfatiza la importancia de utilizar estos avances de manera responsable, con evaluaciones de riesgo rigurosas para minimizar los riesgos potenciales. Como concluye el artículo, “no podemos darnos el lujo de esperar a una seguridad perfecta” cuando el futuro exige suficientes alimentos para una población creciente.

Lea el artículo completo en GM Crops & Food.

 

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