Nature Biotechnology transgenicos

Bajo el título ‘Contrario a la creencia popular’, la revista Nature Biotechnology ha rechazado la posición de los activistas anti-transgénicos que, tres décadas después de la modificación de plantas a través de biotecnología, siguen rechazando una aplicación de la que no han podido demostrar riesgo alguno. Pese a ello estos grupos siguen “infundando temores” basándose en “mitos urbanos y falsedades”. En el editorial se analiza el origen de la desconfianza de los consumidores a esta aplicación tecnológica alimentada por comunicaciones sensacionalistas a través de los medios.

En el artículo pone de manifiesto la paradoja de que se siga teniendo una percepción negativa pese a que, tras más de una década consumiendo alimentos transgénicos, no se haya encontrado ni un solo riesgo para la salud. También destaca que instituciones como la Organización Mundial de la Salud, la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos, la Comisión Europea o la Asociación Médica de los Estados Unidos han mostrado su respaldo a esta tecnología al no albergar mayores riesgos que la alimentación convencional y por contar con los controles más exhaustivos de seguridad existentes en todo el mundo.

En esta línea destaca que los documentos que evidencian riesgos de los transgénicos son una pequeña minoría “a la que se agarran los activistas” independientemente de lo poco extrapolable que sean sus conclusiones e independiente de que el estudio haya seguido una metodología no válida científicamente. “Con mucha frecuencia los medios de comunicación sensacionalistas distribuyen las conclusiones de estos estudios infundando temores basados en mitos urbanos y falsedades sobre los alimentos transgénicos. ¿Cómo puede haber humo sin fuego?”, se preguntan en el editorial.

Para concluir el texto afirma que cambiar esta percepción “requerirá un esfuerzo concertado y a largo plazo” enfocados en la nueva generación de alimentos biotecnológicos que proporcionarán beneficios claros para el consumidor y que les permitirá ver las ventajas de una tecnología que hasta ahora, en los países desarrollados sin falta de alimentos, se han permitido ignorar. A continuación tenéis el acceso al editorial en inglés.

>>‘Contrary to popular belief’ V Nature Biotechnology 31, 767 (2013) <<

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