Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Birmingham (Reino Unido) revela que un grupo de células funcionan como un “cerebro” para embriones de plantas capaces de evaluar las condiciones ambientales y decidir cuándo germinarán las semillas. La decisión de una planta de germinar es un proceso clave que hace durante su vida. Si lo hace demasiado pronto la planta puede ser dañada por las duras condiciones de invierno. Si lo hace demasiado tarde puede ser superada por otras plantas más precoces.

Los científicos han descubierto que el “centro de toma de decisiones” en la planta Arabidopsis contiene dos tipos de células: una promueve la latencia de las semillas, la otra promueve la germinación. Estos dos grupos de células se comunican entre sí moviendo hormonas, un mecanismo análogo que el cerebro humano emplea para decidir si se mueve o no.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), utilizó el modelado matemático para demostrar que la comunicación entre los elementos separados controla la sensibilidad de la planta a su ambiente. Utilizaron una planta mutante donde las células estaban más ligadas químicamente, para mostrar que el tiempo de germinación depende de estas señales intra-región. El modelo también predijo que más semillas germinan cuando se exponen a ambientes variables.

[FUENTE: University of Birmingham News]

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