
La AGPME analiza el sector agrario y las calves de las emisiones de carbono
Columna de opinión de JOSÉ LUIS ROMEO, Presidente de la AGPME Si cogemos cualquier guía de fertilización en agricultura encontramos las recomendaciones de abonado para cualquier cultivo. Por ejemplo, en el caso del maíz, para obtener 12.000 kg. en una hectárea debemos abonar el terreno con 324 kg. de nitrógeno, 120 kg. de fósforo (P2O5) y 240 kg. de Potasa (K2O). Los anteriores datos se corresponden a las necesidades para el grano y para el resto de la estructura de la planta. Por lo tanto, el agricultor añade 684 kg. de abono y obtiene 12.000 kg de grano, dejando además en el suelo el resto de la planta, es decir el rastrojo. La pregunta que debemos hacernos es cómo es




