
Corrigen un error producido por el mejoramiento convencional del tomate
Los tomates que cultivamos hoy en día son el resultado de miles de años de mejoramiento genético convencional. Un estudio reciente realizado por genetistas confirma que las mutaciones vinculadas a rasgos apreciados han producido plantas indeseables cuando se combinan. Los investigadores identificaron mutaciones para después, a través de técnicas de CRISPR, diseñar pantas más productivas, un enfoque se puede aplicar a la mejora de cultivos no sólo en el tomate. En la década de 1950, los investigadores encontraron un nuevo rasgo en un tomate silvestre relativo creciendo en las Islas Galápagos: carecía de la parte gruesa de la articulación o “joint” entre el tallo central y los frutos. Las articulaciones son regiones débiles del tallo que permiten que la fruta




