
La contribución a la sostenibilidad de los cultivos modificados genéticamente
La Unión Europea (UE) depende en un 70% de las importaciones de cultivos ricos en proteínas para su sector de piensos (1). Según la Comisión Europea (CE), si se suspendieran las importaciones de soja de países como los Estados Unidos, Brasil y Argentina, la producción local para satisfacer la demanda de soja de la UE requeriría un aumento del 155%, principalmente en Francia. Italia y Austria (2). Evaluaciones recientes indican que esa expansión requeriría la conversión de vastas áreas de bosques europeos en tierras de cultivo, lo que tendría un impacto negativo en la biodiversidad comunitaria (3). Si se detuvieran las importaciones de maíz, algodón y colza transgénicos, se necesitarían 24,2 millones de hectáreas adicionales de tierras agrícolas para producirlos




