Llegan las remolachas biotecnológicas
Según publica El País, cada temporada de siembra, Robert Green, como muchos otros agricultores de remolacha azucarera asediados por las malas hierbas, aplica herbicidas de manera repetida y meticulosa, mediante un procedimiento que compara con el tratamiento del cáncer con quimioterapia. «Echas pequeñas dosis de productos que pueden dañar la cosecha, pero dañan un poco más los hierbajos», explica Green, que cultiva unas 360 hectáreas de remolacha en St. Thomas, Dakota del Norte. Pero la próxima primavera, por primera vez, Green tiene intención de plantar semillas genéticamente modificada para soportar el potente herbicida Roundup de Monsanto. El Roundup destruirá las malas hierbas pero dejará su cosecha indemne, con lo cual se ahorrará posiblemente miles de dólares en combustible para el