
Investigadores de la Universidad de Córdoba aplican CRISPR para a descubrir cómo funcionan genes de las judías que podrían mejorar la fijación del nitrógeno
La judía es un alimento estrella a nivel alimenticio. Tiene un alto valor nutricional y es la leguminosa de mayor consumo directo para las personas. Además, tiene un ‘superpoder’ en campo: es capaz de fijar nitrógeno al suelo, por lo que reduce el uso de fertilizantes nitrogenados (y la contaminación asociada) para ella y para los cultivos con los que convive. Sin embargo, el estudio en profundidad de las plantas de judía se enfrenta al problema de que es muy recalcitrante a la transformación genética. Así que cuando los equipos de investigación quieren conocer las funciones de sus genes o cómo se comportan, no pueden generar mutantes o plantas modificadas en las que silencien o expresen los genes que quieren




