El PG Economics acaba de publicar su último informe sobre los beneficios económicos y ambientales de los cultivos modificados genéticamente en el mundo. Estudio en el que se analizan los datos relativos al año 2015 y a los acumulados en los últimos 20 años de apuesta continuada por estos cultivos (1996-2015).

En 2015, los cultivos transgénicos consiguieron un incremento de 13.800 millones de euros de los ingresos de los agricultores, lo que equivale a una media de 90 euros por hectárea. El valor acumulado de 20 años de cultivo global (1996-2015) sería un aumento de la renta agraria de 149.200 millones de euros. El informe se titula ‘Cultivos transgénicos: impactos socio-económicos y ambientales a nivel mundial 1996-2015′

RECURSOS NATURALES

Entre 1996 y 2015, la biotecnología agraria fue responsable de una producción mundial adicional de: 180,3 millones de toneladas de soja; 357,7 millones de toneladas de maíz; 25,2 millones de toneladas de fibra de algodón; y 10,6 millones de toneladas de colza. La biotecnología agraria ha permitido a los agricultores una producción extra de 573,8 millones de toneladas sin tener que incrementar la superficie de cultivo.

MEJORAS AMBIENTALES

La biotecnología agraria ha contribuido a reducir la liberación de emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de las prácticas agrícolas: menor uso de combustibles y acumulación adicional de carbono en el suelo al reducir el laboreo. La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero en 2015 fue de 26,7 mil millones kilos, equivalente a retirar 11,9 millones de coches de la circulación durante un año.

De 1996 a 2015, la biotecnología agraria redujo los tratamientos con pesticidas en 619 millones de kilos. Cantidad equivalente superior al total de pesticidas aplicados durante un año en los cultivos en China. Esto supone una reducción del impacto ambiental asociado a los herbicidas e insecticidas de un 18,6%.

LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

Sin acceso a semillas biotecnológicas en 2015, para mantener los niveles productivos alcanzados habrían sido necesarias plantaciones adicionales de: 8,4 millones de hectáreas de soja; 7,4 millones de hectáreas de maíz; 3 millones de hectáreas de algodón; y 0,7 millones de hectáreas de colza.

Esta superficie total de 21 millones de hectáreas es equivalente al 11% de la tierra cultivable en los Estados Unidos, al 31% de la tierra cultivable en Brasil, o al 13% del área de cultivo en China.

 >> INFORME PG Economics <<

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