
Científicos evidencian que las plantas injertadas comparten información genética
El injerto es una práctica agrícola que se remonta casi 3.000 años, cuando la sociedad se dio cuenta de que la adhesión de una rama cortada de una planta a otra podía mejorar la calidad de dichos cultivos. Recientemente, un estudio realizado por investigadores británicos del Instituto Salk y la Universidad de Cambridge han demostrado que las plantas injertadas comparten rasgos epigenéticos. El equipo de científicos descubrió que las dos plantas, tanto el injerto como la planta receptora, mantienen sus genomas originales y no comparten ADN, pero la información epigenética sí se comunica dentro de la planta. Los investigadores han seguido el flujo de información epigenética centrándose en las moléculas conocidas como RNAs (sRNAs). Los investigadores diseñaron un experimento de




