
El freno a los cultivos transgénicos en Europa ha derivado en una emisión extra de 33 millones de CO2 al año
La Cornell Alliance for Science ha lanzado un informe en el que se analiza el coste ambiental que tiene para la Unión europea el no permitir el uso de semillas transgénicas en la Unión Europea. Actualmente solo está aprobado el cultivo de una variedad de maíz modificada genéticamente que se cultiva en España y Portugal. El documento científico señala que la negativa de Europa a permitir que sus agricultores siembren estas semillas ha provocado la emisión evitable de millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, dañando el medio ambiente. El documento concluye que la negativa al cultivo de semillas transgénicas en Europa origina una emisión extra anual de 33 millones de toneladas de CO2. Esto equivale al 7,5%




