
Los cultivos transgénicos podrían evitar la emisión de 33 millones de toneladas de CO2 en la Unión Europea
La Unión Europea (UE) solo permite el cultivo de una variedad modificada genéticamente o transgénica, un maíz resistente a la plaga del taladro que fue desarrollado allá por los noventa. Desde entonces la tecnología ha avanzado y esta variedad se ha quedado atrás respecto al resto de cultivos biotecnológicos presentes en el resto del mundo. La UE sigue frenando la implantación de estos cultivos, pese a que tiene aprobada la importación de más de 100 variedades biotecnológicas. Impide a sus agricultores cultivar las variedades cuya producción después importa. Son muchos los estudios que han analizado los beneficios medioambientales y económicos que tendría para la UE una apuesta firme por estos cultivos. El último ha sido realizado por la Universidad de




