Investigadores del Instituto Boyce Thompson (Nueva York, Estados Unidos) han descubierto el mecanismo que hay detrás de la mutación en el tomate que causa la incapacidad de la planta para sentir la gravedad. Aunque, lo que es más interesante de esta investigación, es que también se descubrió que los tomates mutados, conocidos como adpressa, eran completamente resistentes a la enfermedad conocida como podredumbre apical (BER). Esta enfermedad se produce cuando las paredes internas del fruto se vuelven grises, pero la superficie del fruto se ve impecable.

El equipo científico descubrió el cambio genético preciso en los tomates adpressa, en los que la mutación bloquea la síntesis de almidón. Específicamente, los tomates adpressa muestran importantes ajustes transcripcionales y metabólicos que incluyen mayores niveles de azúcares solubles y un mayor crecimiento. Un análisis adicional también encontró que las plantas mutantes son resistentes a BER, un trastorno de la planta que causa el deterioro de las membranas celulares de la fruta y conduce a la parte inferior negra y hundida de las frutas de tomate.

Ahora se están enfocando en determinar los genes objetivo del tomate o los compuestos responsables de ello. La nueva información brinda oportunidades para que los investigadores diseñen o cultiven tomates con un mejor rendimiento y calidad de la fruta mientras resisten condiciones ambientales estresantes.

Más información en el Instituto Boyce Thompson y en el Journal of Experimental Botany.

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