
En 1996 se sembró el primer cultivo modificado genéticamente en Argentina. Tres décadas después, el país sigue ocupando un lugar de liderazgo mundial en la adopción y el desarrollo de esta tecnología.
El éxito de los cultivos MG Argentina ha sido el resultado de la combinación de ciencia, regulación, innovación y agricultores dispuestos a incorporar nuevas herramientas.
Una adopción sin precedentes
El primer cultivo modificado genéticamente sembrado en Argentina fue la soja tolerante a herbicidas, aprobada en 1996. Poco después llegaron el maíz y el algodón resistentes a insectos.
La adopción fue extraordinariamente rápida. En apenas una década, los cultivos MG alcanzaron el 90% de la superficie sembrada con soja, cerca del 70% del maíz y alrededor del 60% del algodón. Argentina se convirtió así en el segundo productor mundial de cultivos MG, solo detrás de Estados Unidos.
Treinta años después, más de 90 eventos biotecnológicos han sido aprobados para su cultivo y comercialización, los productos de esta tecnología se exportan a más de 100 países y Argentina cuenta con uno de los sistemas regulatorios más reconocidos a nivel internacional.
La innovación en el campo
Uno de los factores que impulsó la rápida adopción de cultivos MG en Argentina fue la sinergia entre la soja tolerante a herbicidas y la siembra directa. Esta práctica conservacionista permitió reemplazar gran parte de las labores mecánicas para el control de malezas por estrategias más conservacionistas y eficientes de manejo, favoreciendo la protección del suelo y reduciendo el consumo de combustible.
A su vez, el maíz resistente a insectos permitió ampliar el área de siembra a regiones y fechas de siembra que antes eran impensables por la gran presión de plagas. Esto resultó en mayor flexibilidad y capacidad de escapar a estrés en períodos críticos, incrementando la resiliencia del cultivo y un menor uso de insecticidas.
Los beneficios se hicieron evidentes: menos erosión, menos emisión de gases de efecto invernadero, mayor eficiencia en el uso de recursos y una agricultura más sostenible.
Desarrollo de la tecnología
Universidades, institutos públicos de investigación y empresas nacionales impulsaron innovaciones que demostraron la capacidad científica y tecnológica del país.
Principales hitos:
- 2015: patata resistente al virus PVY
- 2017: cártamo que acumula proquimosina bovina en su semilla
- 2020: trigo tolerante a sequía, el primer trigo MG aprobado en el mundo
Fuente: ArgenBio



