
Científicos del CRAG revisan estrategias biotecnológicas para desarrollar cultivos resistentes a la sequía
Existen cada vez más evidencias de que la frecuencia y la intensidad de la sequía están aumentando como consecuencia del calentamiento global. Según el último informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en los países en vías de desarrollo, los más poblados, la sequía sola causa más pérdidas en los campos de cultivo que todos los patógenos juntos, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria. En un artículo publicado en la revista Science, personal investigador del Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG) analiza distintas estrategias biotecnológicas para lograr cultivos resistentes a la sequía, que podrían usarse para paliar los efectos devastadores del cambio climático sobre la producción agrícola. En un número especial de




