Científicos del Centro de Investigación y Educación Pee Dee de la Universidad de Clemson (Carolina del Sur – Estados Unidos) han identificado regiones genéticas clave que controlan la producción de las principales proteínas alergénicas del cacahuete. El descubrimiento no elimina las alergias al cacahuete, pero proporciona nuevas herramientas para que los fitomejoradores desarrollen variedades con un menor contenido de alérgenos mediante mejoramiento convencional.
El estudio identificó regiones específicas del ADN asociadas con la producción de las principales proteínas alergénicas del producto. Estos resultados permitirán acelerar el desarrollo de nuevas variedades sin comprometer su rendimiento agronómico ni su valor nutricional.
Análisis de 92 líneas
Para realizar la investigación, el equipo analizó 92 líneas de cacahuete con una amplia diversidad genética, comparando tanto la cantidad de proteínas alergénicas presentes en las semillas como su información genética.
Los investigadores encontraron diferencias naturales entre los materiales estudiados. Algunas líneas producían cantidades considerablemente menores de cuatro proteínas – Ara h1, Ara h2, Ara h3 y Ara h6 – responsables de la mayoría de las reacciones alérgicas graves asociadas con el consumo de cacahuete. El equipo logró identificar regiones cromosómicas relacionadas con la producción de estos alérgenos.
Una nueva herramienta para el fitomejoramiento
Este trabajo aprovechó la diversidad genética natural presente en el cultivo para identificar materiales con características de interés. Así, los fitomejoradores podrán incorporar estos genes en futuros programas de cruzamientos convencionales, utilizando marcadores moleculares para acelerar la selección de nuevas variedades.
Un paso importante hacia variedades más seguras
El equipo aclara que este descubrimiento no significa que ya exista un cacahuete apto para personas alérgicas. Antes de que estas variedades lleguen a los agricultores será necesario validar el papel de los genes identificados y comprobar hasta qué punto la reducción de estas proteínas disminuye el riesgo de reacciones alérgicas.
Fuente: Agro-Bio


