El pasado siete de julio tuvo lugar en la localidad portuguesa de Elvas (Portugal) la jornada ‘Biotecnología para la Agricultura Portuguesa’. Un día de trabajo en el que más de 90 agricultores, técnicos agrícolas, productores e investigadores analizaron la realidad de los cultivos transgénicos y el papel que éstos juegan ante los retos alimenticios y climatológicos a los que se enfrenta Portugal, España y el resto de la Unión Europea.

Según explicó Pedro Fevereiro, presidente de la Centro de Información sobre Biotecnología (CIB), centro organizador de la reunión, “esta reunión ha sido crucial para el futuro de la agricultura sostenible en Portugal”. En esta línea afirmó que “España y Portugal tiene que permitir a los agricultores usar libremente semillas transgénicas, y más en la situación de déficit actual. Estas semillas son una herramienta clave” que no puede dejarse de lado..

En la reunión se fijaron las siguientes conclusiones:

  • Los beneficios de los cultivos transgénicos están probados en todo el mundo. A día de hoy son más de 148 millones de hectáreas las que son cultivadas con estas semillas, el 10% de las tierras cultivables a nivel mundial.
  • Pese a que el crecimiento de cultivos transgénicos en Portugal ha sido  lento, la superficie cultivada en 2010 (72.000 hectáreas) vaticina un mayor crecimiento en los próximos años y una voluntad de los agricultores para cultivar estas variedades.
  • Los cultivos transgénicos permiten a los agricultores prevenir de forma eficaz y a un menor coste los riesgos a los que se ven sometidos sus cultivos. Está demostrado que los agricultores que apuestan por estas variedades producen más y mejores productos de una forma más sostenible.
  • Los estrictos procesos científicos de aprobación aseguran que los cultivos transgénicos son igual de seguros que uno convencional o más, estos últimos pasan menos controles que los modificados genéticamente.
  • La coexistencia entre cultivos no sólo es posible, es ya una realidad a nivel internacional. A nivel europeo España es un excelente ejemplo de coexistencia armoniosa.

Por todo ello, se resaltó la importancia de impulsar un trabajo conjunto entre los agricultores europeos y científicos, consumidores, productores e industria para sensibilizar a los responsables políticos de la importancia de los cultivos transgénicos y de garantizar la libertad de los agricultores a elegir el tipo de cultivo que quieren para sus tierras.

Compartir en redes sociales

Array