El Gobierno de Tasmania ha revisado su normativa en materia de tecnología genética para permitir que los agricultores accedan a productos obtenidos mediante la tecnología SDN-1 (site-directed nuclease-1). Esta técnica de mejora de precisión permitirá desarrollar cultivos más resistentes al estrés abiótico y con mayor rendimiento.
Según indica el ministro de Industrias Primarias y Agua, Gavin Pearce, los productos SDN-1 no contienen genes foráneos y, por tanto, no entran en la moratoria actual de OMGs de Tasmania (vigente hasta 2029).
El sector agrícola ha acogido con satisfacción la decisión, considerándola un paso importante para mantener la competitividad y la sostenibilidad, reconociendo la importancia de la tecnología SDN-1 para el desarrollo de cultivos de última generación que ayuden a los productores a hacer frente a las consecuencias del cambio climático y al aumento de los costes agrícolas.
Fuente: ISAAA


