Investigadores del centro VIB-UGent (Bélgica), en colaboración con científicos estadounidenses, han descubierto un gen capaz de aumentar significativamente el crecimiento de las plantas e incrementar el rendimiento de las semillas en el maíz. Los resultados evidencian que la expresión del gen PLASTOCHRON1 (ZmPLA1) en híbridos de maíz consiguen aumentar su rendimiento entre un 10 y un 15 por ciento. Los resultados del estudio han sido publicados en la revista científica Nature Communications.

Los investigadores demostraron que modulando la expresión del gen PLASTOCHRON1 (ZmPLA1) del maíz, gen que codifica una proteína de transporte conocida como citocromo P450 (CYP78A1), se consigue un aumento en el crecimiento de órganos, vigor de las plántulas, biomasa de los tallos, y rendimiento de las semillas.

Según explica el profesor Dirk Inzé, uno de los líderes de la investigación, “utilizando la hoja de maíz como modelo de investigación hemos hecho contribuciones sustanciales para desentrañar los procesos de crecimiento de la planta (…) Este trabajo es una demostración fantástica de que la investigación básica sobre cómo crecen las hojas pueden dar una visión sin precedentes sobre cómo mejorar el rendimiento de los cultivos como el maíz”.

Las mazorcas de las plantas modificadas genéticamente para sobre-expresar el gen PLA1 resultaron ser robustas, ya que mejoró el rendimiento tanto en plantas homocigotas como híbridas sembradas en distintas ubicaciones y durante varias temporadas. Los estudios de transcriptoma, mediciones hormonales y la expresión del marcador DR5rev:mRFPer, sugieren que el gen PLA1 puede funcionar a través de un incremento en la hormona auxina.

El análisis detallado del crecimiento a lo largo del tiempo demuestra que el gen PLA1 estimula la duración de la elongación de la hoja manteniendo las células en división en un estado proliferativo e indiferenciado durante un periodo de tiempo más largo. La duración prolongada del crecimiento también compensa la reducción de la tasa de crecimiento causada inevitablemente por los distintos tipos de estrés ambiental.

[FUENTES: VIB + Nature + ChileBio]

Compartir en redes sociales